Luego de tres semanas sin ella, volvió.
Unos cuantos mails y y un par de conversaciones por msn nos mantuvieron en contacto.
Volver a verla no fue tan terrible como pensaba.
Habrá que ver que pasa más adelante.
7.22.2008
7.14.2008
Feliz cumpleaños... ♪
Ayer fue tu cumpleaños... es increíble cómo pasa el tiempo; por poco se me olvida. El sábado después de las 12 el papá hizo un brindis por ti, todos hicimos salud, quizás esperando que tú nos escucharas desde donde estás.
Esa misma noche soñé contigo, fue algo extraño... porque al principio no te veía bien, luego como que te materializaste y recién ahí te vi nítida, real, igual que como hace un poco más de tres años. Me preguntabas como estaba, con tu sonrisa de siempre y tus ojitos dorados brillantes... me desperté con una sensación rara, así como de emoción abrumadora. Bajé las escaleras para encontrarme con mi hermana pintando ¿Sabes que hace tiempo que no pintaba?... yo le hago bromas diciéndole que tu espíritu se apoderó de ella y por eso se puso a pintar de nuevo...
El olor a óleo y trementina siempre hace que me acuerde de ti... de esa pieza de tu departamento donde siempre había un cuadro a medio terminar sobre el atril, donde abundaban los lienzos y los pinceles y donde estaba esa rueda para hilar con la que me entretenía cuando era una niña.
Del baúl que estaba en la entrada y de los completos gigantes que te hacías para cenar.
A pesar del tiempo no puedo evitar echarte de menos. Y es que todavía me acuerdo del día en que me avisaron, habíamos pasado creo que más de una semana espectantes con lo que podría suceder... es que la muerte cerebral nunca es buen diagnóstico. Creo que te habíamos ido a ver hace un día o dos... se me apreta la guata al acordarme de como te vi... acostada en la cama de la clínica, llena de tubos... pero con las manos aún tibias y restos de esmalte en las uñas.
También recuerdo que cuando me acerque a decirte un par de cosas rompí en llanto... imposible no hacerlo si todavía siento un nudo en la garganta cuando escribo estas líneas. Bueno... cuando me avisaron estaba en el colegio, recreo del almuerzo, había pizza, había terminado de hacer la fila y me disponía a sentarme... ya ni me acuerdo quién me dijo que mi mamá estaba arriba y me buscaban.
Ahí como que se pone un poco borrosa la cuestión... sólo me acuerdo de haber tirado la pizza en alguna mesa cercana, balbuceando que se la comiera quien quisiera, y de abrazar a mi mejor amigo como si se me fuera el mundo en ello... después estaba con mi mamá y mi hermana, no tuvieron que decirme nada, era más que obvio... llovía y siguió lloviendo hasta el día de tu funeral.
En el cementerio general el olor a tierra mojada se mezclaba con el de los eucaliptus y la caravana de personas caminaba lento, entre tumbas y árboles por aquel sendero lluvioso. Tengo ganas de ir a verte, aunque quizás ya no recuerde el camino hacia tu lugar... sólo me acuerdo de que tu misma plantaste las flores que ahora adornan aquella tumba.
Esa misma noche soñé contigo, fue algo extraño... porque al principio no te veía bien, luego como que te materializaste y recién ahí te vi nítida, real, igual que como hace un poco más de tres años. Me preguntabas como estaba, con tu sonrisa de siempre y tus ojitos dorados brillantes... me desperté con una sensación rara, así como de emoción abrumadora. Bajé las escaleras para encontrarme con mi hermana pintando ¿Sabes que hace tiempo que no pintaba?... yo le hago bromas diciéndole que tu espíritu se apoderó de ella y por eso se puso a pintar de nuevo...El olor a óleo y trementina siempre hace que me acuerde de ti... de esa pieza de tu departamento donde siempre había un cuadro a medio terminar sobre el atril, donde abundaban los lienzos y los pinceles y donde estaba esa rueda para hilar con la que me entretenía cuando era una niña.
Del baúl que estaba en la entrada y de los completos gigantes que te hacías para cenar.
A pesar del tiempo no puedo evitar echarte de menos. Y es que todavía me acuerdo del día en que me avisaron, habíamos pasado creo que más de una semana espectantes con lo que podría suceder... es que la muerte cerebral nunca es buen diagnóstico. Creo que te habíamos ido a ver hace un día o dos... se me apreta la guata al acordarme de como te vi... acostada en la cama de la clínica, llena de tubos... pero con las manos aún tibias y restos de esmalte en las uñas.
También recuerdo que cuando me acerque a decirte un par de cosas rompí en llanto... imposible no hacerlo si todavía siento un nudo en la garganta cuando escribo estas líneas. Bueno... cuando me avisaron estaba en el colegio, recreo del almuerzo, había pizza, había terminado de hacer la fila y me disponía a sentarme... ya ni me acuerdo quién me dijo que mi mamá estaba arriba y me buscaban.
Ahí como que se pone un poco borrosa la cuestión... sólo me acuerdo de haber tirado la pizza en alguna mesa cercana, balbuceando que se la comiera quien quisiera, y de abrazar a mi mejor amigo como si se me fuera el mundo en ello... después estaba con mi mamá y mi hermana, no tuvieron que decirme nada, era más que obvio... llovía y siguió lloviendo hasta el día de tu funeral.
En el cementerio general el olor a tierra mojada se mezclaba con el de los eucaliptus y la caravana de personas caminaba lento, entre tumbas y árboles por aquel sendero lluvioso. Tengo ganas de ir a verte, aunque quizás ya no recuerde el camino hacia tu lugar... sólo me acuerdo de que tu misma plantaste las flores que ahora adornan aquella tumba.
En memoria tuya Bolita Nena ♥... [1929 - 2005]
6.07.2008

Llevaba la coqutería en las venas, herencia de su madre quizás. Casi seguro.
Se reía sola de las cosas que el le decía "A ti nunca te engañé" "A ti nunca te mentí", se debatía entre creerle y no hacerlo. Pero aun así se reía de la situación, se reía enfrente de él, le refregaba el pasado en la cara y lo disfrutaba; él también lo hacía, a pesar de todo lo que pasaron y no pasaron se reían juntos de su historia. Recordaban como eran algunas situaciones cuando estaban juntos...
- A ti te gustaban mis patitas jajaja- Le decía ella acordándose como él se lo repetía constantemente.
- Me encantan... no me gustaban. Me gustan- Le respondía el como si fuera lo mas normal del mundo. Ella solo se reía, un gesto de coquetería natural y la reacción frente a no saber que responder.
- A mi me mataba la curva de tu espalda- Le confesó, igual como en aquellas noches de hace más de un año. - Me encantan... no me gustaban. Me gustan- Le respondía el como si fuera lo mas normal del mundo. Ella solo se reía, un gesto de coquetería natural y la reacción frente a no saber que responder.
- Uffff, entonces mejor que no me veas, ahora estoy haciendo natación.
- Jajajaja mejor que no me veas tú, estoy más flaca y mas pechugona... aunque pasa piola- Rebatió ella como queriendo ganar la competencia para que él quedara en desventaja.
- Ahora el físico no me importa tanto pero ufffff... igual jajajaja.
- Jajaja el físico siempre importa, todos somos superficiales de algún modo- Era algo que le decía ella desde que se conocieron.
Era increíble... él le estaba insinuando algo. Ahora. Un año después. No lo podía creer, simplemente se reía de lo absurdo que era.
- Oye... y que te parece que nos juntemos un día de estos?- Ahora si que la sonrisa revoloteaba libre en sus labios, definitivamente le insinuaba algo.
Le dio un par de excusas válidas... es que era verdad que no tenía tiempo. Entre las pruebas y un encuentro de jóvenes con suerte podía ver a su novio (novio del cual este sujeto estaba al tanto), por cierto... este encuentro de jóvenes le causo gracia a este hombre en cuestión, le valió un par de bromas por parte de él.
- Abstinencia pastoral?!
- No seas loco- Le respondió riendo.
- Tú sabes que no creo en dios... y no estoy de acuerdo con la abstinencia, eso sí es locura.
- Eso quiere decir una cosa.
- Sé lo que estas pensando y no, no saques conclusiones apresuradas.- Lo conocía, sabía a lo que se refería y ella no iba a darle el gusto de responderle. Luego de un par de comentarios tribales...
- Te vas a tener que hacer un tiempo para mi.- Le dijo.
- Ya te dije que en las próximas dos semanas no creo que pueda.
- Pucha...
- Por qué pucha? Querías verme?.- No era intencional hacer esas preguntas, surgían, al igual que la risa que le seguía causando todo aquello.
- Sí, quería verte. Yo también ando medio apretado de horarios, estoy llendo al club todos lo días 3 horas.
- En algún momento habremos de coincidir.
- Podrías venir a mi casa a ver películas... cocino yo.- Eso sólo significaba una cosa en su idioma... ya no lo insinuaba, casi se lo estaba gritando. Pero cocinaba tan bien... y otra ves la risa aparecía en la conversación. - Jajajaja no sé, no creo... quizás en otro lado, además ya te dije que no tenía tiempo.- Ella, a su casa, a ver películas? No, definitivamente no.
- Me están llamando a comer, y ya me he despedido como 3 veces... ahora sí me voy.- Y en esas veces las insinuación cada vez peores... este hombre no tenía remedio.
- Pero vuelve, come y vuelve...
- Que estás necesitado.- Se burló ella.
- Que pesada.
- Me fui, vuelvo en un rato.
Cuando volvió de cenar se encontró con un mensaje de él que decía que también se había ido a comer... cuando él regresó le dijo que se iba a acostar porque comió mucho... "besos, te quiero, cuídate y estudia" Eso fue lo último antes de verlo off-line. In-cre-í-ble. Él no había cambiado en lo más mínimo, pero aun así se reía... que mas iba a hacer? antes lloraba... lloraba tardes enteras por él. Ahora se reía, era tan ilógico todo, que reír era lo único que brotaba de ella; había dejado de afectarle hace ya bastante tiempo.
4.30.2008
No me sirve.
No me gusta ser así, no me sirve, no funciona, no está bien.
Me da rabia, pena, vergüenza; quiero cambiar. Ser diferente, ser capaz, confiar en mi. Ser conciente que es posible, no derrumbarme sola.
Dejar de sentir miedo, angustia, frustración. Dejar de creer que no puedo.
No quiero volver a tener un ataque como el de hoy... como el de anoche.
Quiero sentirme bien conmigo, estar conforme, dejar de exigirme tanto.
Quiero saber que se puede.
No me gusta ser así, no me sirve, no funciona, no está bien.
Me da rabia, pena, vergüenza; quiero cambiar. Ser diferente, ser capaz, confiar en mi. Ser conciente que es posible, no derrumbarme sola.
Dejar de sentir miedo, angustia, frustración. Dejar de creer que no puedo.
No quiero volver a tener un ataque como el de hoy... como el de anoche.
Quiero sentirme bien conmigo, estar conforme, dejar de exigirme tanto.
Quiero saber que se puede.
♪ Con miedo despiertas, cada mañana
Con miedo tu empiezas, con miedo tu juegas
Con miedo a vivir, tu tienes miedo a vivir
Ahhh, es una pena, y sí, tu tienes miedo a vivir
Con miedo despiertas, cada mañana
Con miedo tu empiezas, con miedo tu juegas
Con miedo a vivir, tu tienes miedo a vivir
Con miedo tu sacas todas las palabras
Con miedo te expresas, con miedo a ser nada
Con miedo a vivir, tu tienes miedo a vivir
Estas enfadado con todo lo que hay cerca de ti
Nunca te has gustado,
y vives exigiéndote al máximo siempre,
tu solo eres culpable
de que ahora tu te veas así.
Corazón, ahora tienes que pedirte perdón
Por creerte siempre feo y culpable
Y sufrir cada vez que sale el sol
Corazón, corazón, ahora tienes que pedirte perdón
Por creerte siempre feo y culpable
Y sufrir cada vez que sale el sol
Corazón.
Con miedo te acuestas sin decir nada
Con miedo tu sueñas, con miedo te entregas
Con miedo a vivir tu tienes miedo a vivir
Con miedo tu sacas todas tus entrañas
Con miedo tu observas, Con miedo a ser nada
Con miedo a vivir, tu tienes miedo de ti
Estas enfadado con todo lo que hay cerca de ti
Nunca te has gustado, y vives
exigiéndote al máximo siempre
tu solo eres culpable
de que ahora tu te veas así...
Corazón... ♫
1.21.2008
"¿Rojo?... Mmmm... quizás azul... ¿O violeta?... no, mejor azul". Le gustaba más.
Amaba los globos, le gustaba ver que flotaban sin ayuda de nada, y se entretenía evitando que volaran hacia el cielo hasta desaparecer. Iba camino a casa con su globito nuevo, recién comprado en la plaza que quedaba cerca de allí; iba feliz, tarareando esa canción que había escuchado minutos antes en la radio.
Llegó a casa, después de caminar un par de cuadras con sus zapatitos nuevos, hace poco que la dejaban ir sola hasta la plaza, pero ella ya era grande. Tenía nueve años.
Nueve años. Y vio algo que la marcó hasta la adultez. Dentro de un auto estacionado en la otra vereda, estaba su padre besando a alguien... y ese alguien no era su madre.
Entró en la casa silenciosamente. "Debí haber escogido el rojo..." pensaba mientras el globo azul se perdía en la inmensidad del cielo.
Amaba los globos, le gustaba ver que flotaban sin ayuda de nada, y se entretenía evitando que volaran hacia el cielo hasta desaparecer. Iba camino a casa con su globito nuevo, recién comprado en la plaza que quedaba cerca de allí; iba feliz, tarareando esa canción que había escuchado minutos antes en la radio.
Llegó a casa, después de caminar un par de cuadras con sus zapatitos nuevos, hace poco que la dejaban ir sola hasta la plaza, pero ella ya era grande. Tenía nueve años.
Nueve años. Y vio algo que la marcó hasta la adultez. Dentro de un auto estacionado en la otra vereda, estaba su padre besando a alguien... y ese alguien no era su madre.
Entró en la casa silenciosamente. "Debí haber escogido el rojo..." pensaba mientras el globo azul se perdía en la inmensidad del cielo.
1.16.2008
El cabello rojizo esparcido en la almohada, los ojos cerrados y una sonrisa bailando en el rostro. Una mano de él prisionera entre las de ella y la otra firmemente agarrada a su cadera, acariciándole suavemente el vientre. La respiración acompasada contra su espalda le indicaba que él estaba más dormido que despierto. No podía evitar seguir sonriendo... ¿Qué mejor que eso?. Poco a poco fue ganándole el sueño... y por primera vez en semanas no se despertó asaltada por horribles pesadillas, al contrario, un suave beso en su hombro derecho la devolvió a la realidad. Gesto que intensificó las ganas que tenía de sonreír y seguir sonriendo por mucho tiempo más...
1.02.2008
Y mirando aquella foto casi podía sentir sus brazos rodeándola por la cintura... pero ya no. Ella había seguido con su vida... Sí, y no se arrepentía de la decisión. Por otra parte él... Él también había continuado, quizás sin proponérselo... quizás sin darse cuenta.
La vida no viene con manual de instrucciones y nunca sabes lo que te traerá. Y en algunos casos, un simple racimo de dulces te recuerda que la vida... La vida da muchas vueltas.
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